Viernes Contemporaneo

“La ciudadanía no pueden hacer más que lo que la ley les prohíbe”: Cuitláhuac García, Gobernador
Armando Ortiz

Cuitláhuac García, gobernador de Veracruz, sigue dando rienda suelta a su estulticia. No se cansa el gobernador morenista de decir tonterías, de soltar frases sin pensar; como dijimos desde el comienzo de su gobierno, Cuitláhuac no conecta bien el cerebro con el lenguaje. Dígame si no. En una ocasión, tratando de hacer quedar mal a la administración anterior dijo: “Me gustaría mucho que ustedes comparen cuántas muertes por homicidio de mujeres han sucedido en nuestro periodo y cuántas sucedieron en el periodo de la administración anterior. Le ganamos”. Pero como si eso no bastara, otro día presumió las obras del gobierno federal de esta manera: “Querían las obras de mil millones. Ahí está el tren que va por vía aérea entre la Ciudad de México y Toluca”. Y como si nos quedara duda de su estulticia, el gobernador de Veracruz insiste en verse desnudo de inteligencia, y ahora, versado en el tema de las leyes y la justicia, declara: “La ciudadanía no pueden hacer más que lo que la ley les prohíbe”. Ah, pero no se atreva a decirle al gobernador que se equivoca, o no se atreva a comentarle que mejor se quede callado y que ya no diga tantas tonterías, porque de inmediato el iracundo gobernador se molesta. De modo que no se apure, seguiremos recibiendo más pruebas de la estulticia de Cuitláhuac García.

El lépero de Fernández Noroña reclama por las mentadas de madre al presidente: “No les toleraremos ni una sola injuria”; ¿y las que el vomita?

Dijo Fernández Noroña sobre una mujer: “Me comentan que hay una diputada, que fue senadora, y que está vinculada a este tema y que es más bocona que la chingada, no sé si sea cierto o no, pero en Tlaxcala siguen los problemas, pásenme elementos para ponerle una chinga la próxima vez que abra la boca”. Pinche lépero el Noroña ese. Pues ahora, el diputado del PT, quien alguna vez soñó con ser el presidente de la Cámara de Diputados, se rasga las vestiduras y se echa ceniza en la cabeza a manera de duelo, por las mentadas de madre que unos pasajeros profirieron en contra del presidente Andrés Manuel López Obrador. En tribuna el incólume Fernández Noroña dijo: “No les toleraremos ni una sola injuria ni un solo uso faccioso más de las instituciones ni un solo atropello y en junio de 2021 nos vemos la cara, les vamos a cobrar. Tonto el que piensa que el pueblo es tonto. Les vamos a cobrar caro cada uno de unos de esos agravios mandándolos nuevamente al basurero de historia”. ¿No fue este mismo diputado al que el INE obligó a disculparse por andar de pinche grosero, promoviendo la violencia política en contra de una mujer? ¿Dónde está la congruencia? Fernández Noroña escupe un gargajo verde hacia el cielo y le cayó encima.

Reunión virtual entre Biden y AMLO, cordial, amable, pero sin acuerdo; ni vacunas ni pactos migratorios; López Obrador, además de obstinado, iluso

La muy anunciada reunión virtual entre Andrés Manuel López Obrador y Joe Biden fue, como lo dijera el propio López Obrador, muy cordial, muy amable, pero hasta ahí. De acuerdo con el periodista Raymundo Riva Palacio, “la primera reunión de trabajo entre Andrés Manuel López Obrador y Joe Biden transcurrió como diplomáticamente se esperaba, cortés y sin fricciones. Pero también, sin obtener lo que quería el presidente mexicano. Ni vacunas en calidad de préstamo, como buscaba López Obrador, ni un nuevo programa Bracero, como propuso el sábado. La agenda transcurrió en línea con las prioridades de Biden, no de López Obrador, sobre los intereses de Estados Unidos, contrarios en algunos puntos a los de México”. Biden no es Trump, no le va a decir gratuitamente a López Obrador que es su amigo; tampoco lo va a llenar de elogios vanos que sonrojaban al presidente tabasqueño. Además, a Joe Biden no se le debe olvidar que López Obrador brindó todo su apoyo al entonces presidente Trump. Vaya, el único viaje fuera del país que ha hecho el presidente de México fue a los Estados Unidos, en plena campaña electoral. Además, López Obrador fue de los últimos presidentes en felicitar a Biden por su triunfo electoral. ¿Y así creía López Obrador que Biden le iba a quitar vacunas a sus gobernados para dárselas al gobierno mexicano? Vaya con López Obrador, además de obstinado, iluso.