Talleres y cantinas sin medidas de prevención

Don Sergio dijo que gracias a Dios en Tierra Blanca no se ha confirmado nada, que tiene 70 años y no tiene miedo, mientras que doña Reina se queja de que la clientela bajó un 70 por ciento, que los hombres no quieren salir

Manuel Regueyra

Don Sergio Hernández tiene un taller de laminación y pintura en la avenida Landero y Coss, entre la calle Francisco Pavón Amador y la carretera federal 145, dijo no tener miedo del coronavirus, pero que la chamba ha bajado hasta un 40 por ciento.

Aseguró el viejo laminador que ha escuchado hablar del virus y que posiblemente en otros lugares el coronavirus esté más fuerte, pero que en Tierra Blanca gracias a Dios no se ha confirmado nada, y como él ya está viejo, 70 años, pues no tiene temor. He escuchado también que los mayores de 65 años son los más vulnerables, ya tengo 70 y si se me va a llegar, pues lo que diga el de arriba, añadió.

Don Sergio, quien vive solo, no dejará de trabajar porque entonces quién lo va a mantener, que la pensión que le dan del Programa 68 y Más y lo que gana en el taller es el único ingreso que tiene y que donde tiene el taller paga renta.

Aceptó el septuagenario que si las autoridades le dicen que deberá cerrar el taller de laminación y pintura lo hará, pero a la fuerza, ya que dijo no contar con dinero ahorrado para poder dejar de trabajar.

Mientras que doña Reina Castellanos, propietaria de la cantina El Flipper, que mantiene abierta de lunes a domingo de 9 de la mañana a 9 de la noche, se quejó de que la clientela ha bajado hasta en un 70 por ciento y todo por culpa del coronavirus, que no quieren salir los hombres.

Es el único ingreso que tengo y aparte de mí, son tres las personas que dependen del negocio, además de las 5 mujeres que atienden a los parroquianos todos los días y si me dicen que lo tengo que cerrar no se qué voy a hacer el tiempo que permanezca cerrado, cuestionó la dueña.

Una de las mujeres que trabaja con doña Reina, también se quejó de que en estos días le ha ido bastante mal y que como ella viene de fuera le ha perjudicado mucho, que hay días que no logrado sacar ni para comer.

La dueña de la cantina dijo no llevar a cabo ninguna de las recomendaciones que se han dado para evitar la propagación del virus, como es aplicar gel anti bacterial a todo parroquiano que entrara al establecimiento.

Se le preguntó si no tenía miedo de contagiarse de coronavirus y dijo doña Reina que no, que el miedo se lo han metido a la gente, aunque aceptó que se debe hacer caso a las recomendaciones, insistiendo en que es más el miedo que tiene la gente.

La mujer que acompañaba a doña Reina dijo también no tener miedo, ya que es un virus, escuchó en la televisión, que no aguanta el calor, aunque hay que tomar las medidas de sanidad por si las dudas, pero que hay muchas mentiras y por eso la gente no sale, está asustada, pero ella no.

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