SUCESOS Y COMENTARIOS

Enrique Tejeda Cruz

INTENTO DE LINCHAMIENTO Y UNA INTROMISIÓN DEL EJECUTIVO

Al ser frenada la puesta en vigor de la nueva Ley de la Industria Eléctrica recientemente aprobada por la Cámara de Diputados, la equivocada reacción del presidente Andrés Manuel López Obrador fue el de abrir fuego directo contra un juez federal provocando que en todo el Poder Judicial y en los círculos jurídicos y académicos del país, interpretaran sus acusaciones públicas como un intento de linchamiento y una intromisión del titular del Ejecutivo a las funciones y facultades de otro poder.

 

Asimismo, indicaron que, si el presidente contaba con una sospecha fundada de que el juez federal Juan Pablo Gómez Fierro actuó por motivaciones económicas o de otro tipo, solo bastaba con que hubiera mandado una denuncia sustentada con las pruebas ante la Judicatura Federal.

 

Sin embargo, el llevar el tema a un espacio público en lo que se ha convertido la mañanera, tiene para los académicos claramente otro tipo de intenciones.

Por un lado, el interés político, para abonar con miras a las próximas elecciones. el ataque de los “conservadores”, incluidos algunos jueces, que lo quieren dañar y frenar su transformación; y por otro lado muy autoritarias, porque pretende descalificar a la institución judicial y al Poder del que forma parte para tratar de convencer a sus fanatizados seguidores que él único poder honesto es el suyo. Ante tal circunstancia, veremos si López Obrador tiene algo real en contra del juez o si todo ha sido un blofeo perverso y autoritario.

 

Las acusaciones del presidente López Obrador en contra del juez federal Gómez Fierro, al que señala de obedecer a “intereses” al otorgar 11 suspensiones provisionales en contra de su reforma eléctrica, abrió ya una confrontación entre poderes en la que el titular del Ejecutivo está poniendo en duda, con acusaciones y señalamientos públicos, el trabajo de los juzgadores del Poder Judicial.

 

La firme respuesta del ministro presidente de la Suprema Corte y de la Judicatura Federal, Arturo Zaldívar, es el defender la autonomía y la libertad de los jueces y conmina al presidente a utilizar los cauces legales para solicitar que se revisen los fallos del citado juez en materia de Competencia Económica.

 

La respuesta directa y contundente de Zaldívar al presidente, deja en claro que las expresiones del presidente de la República sí causaron molestia en el Poder Judicial en donde perciben un intento deliberado del mandatario federal por “linchar públicamente” a un juzgador porque sus fallos afectan la aplicación de la Ley de la Industria Eléctrica.

 

No es la queja presidencial sobre el trabajo de un juez, a la que tiene derecho y que puede realizar mediante una denuncia formal de su consejero jurídico ante el Consejo de la Judicatura; es el tono y la forma que utilizó el presidente, en su tribuna de las conferencias mañaneras donde López Obrador acusa, juzga y sentencia al mismo tiempo, lo que molestó a las cúpulas judiciales del país.

 

Molestia porque López Obrador lleva días acusando públicamente que el Juez Gómez Fierro, está otorgando las suspensiones a las empresas que se han amparado por “favorecer intereses”, pero hasta ahora no ha presentado una sola prueba de lo que sugiere como un tema de corrupción del juzgador federal. De eso está convencido el presidente, aunque no se sabe con exactitud hasta qué punto tiene pruebas o sustento.

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Por esa razón, la respuesta del presidente de la Corte es que a la solicitud del presidente se le dará el trámite normal que tiene cualquier otra denuncia o impugnación a un juzgador y sólo si se encuentran los elementos y pruebas suficientes, se procederá a indagar al juez Gómez Fierro, garantizándole sus garantías de independencia y autonomía en sus decisiones.

 

Lamentablemente así las cosas en esta polémica situación, en donde dos poderes constitucionales están enfrascados en una controversia que en nada abona la estabilidad política y democrática de nuestro país.

¡Pásela bien y Pórtese mejor!