Sin distancia y a pleno sol

*.-Se forman largas filas en tienda departamental y bancos y no se guarda la distancia recomendad y hay niños y adultos mayores.

Manuel Regueyra
Reportero de Crónica TB

Ayer por la mañana, alrededor de 50 personas hacían fila para poder entrar a una de las dos tiendas departamentales que hay en la ciudad, la que está ubicada en avenida Juárez y esquina Pedro García.
En la fila había niños, mujeres y hombres jóvenes y algunos adultos mayores, pero ninguno de ellos guardaba la distancia recomendada para evitar el contagio por coronavirus, una joven madre que cargaba a su hijo de 2 años de edad y que esperaba en la fila para poder entrar a la tienda para pagar su abono, dijo no tener mucho temor de infectarse y que de no pagar ayer lunes, pues le cobrarían intereses.
Doña Juana, quien dijo tener 69 años y que también estaba en la fila, expresó tener miedo, pero que no puede permanecer encerrada en su casa porque tiene muchas cosas que hacer en la calle, que venía por un dinero que le había depositado su hijo, que confiaba en Dios y que no le pasaría nada, aunque sabía que de algo se tenía que morir.
En la sucursal BBVA, ubicada en la esquina de avenida Aquiles Serdán y calle Libertad, desde las 8 de la mañana comenzó a formarse la fila de personas y minutos después de las 9 de la mañana la fila daba desde la entrada a la sucursal bancaria hasta una tienda de ropa en la calle Libertad.
Al igual que en la tienda departamental en avenida Juárez, ninguno de los que esperaban en la fila entrar al banco guardaba la distancia recomendada para evitar el contagio de coronavirus, además de soportar los rayos del sol.
Don Pedro, quien esperaba sentado del otro lado de la avenida, mientras que su hija era la que hacía fila para entrar al banco, dijo venir desde el ejido El Resplandor por el apoyo que recibe del programa para Adultos Mayores 68 y Más, que ha visto y oído mucho del coronavirus en la televisión, que tiene 70 años y la necesidad lo hace venir por ese dinerito, por los 5 mil 240 pesos y que ya no recibirá el apoyo hasta el mes de agosto.
Otro abuelo que estaba al lado de don Pedro y que tenía a la nieta haciendo fila para entrar al banco, dijo estar temeroso, aunque comentó que se ha exagerado mucho sobre la enfermedad, que tenía confianza en Dios, pero que no podía dejar de venir por el dinero que les da el gobierno y que por la pandemia serían dos bimestres los que estarían recibiendo.

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