Puesto sucio y abandonado en centro de la ciudad

*. -El aspecto que da es deprimente para estar en el primer cuadro de la ciudad, algo debería hacer la Dirección de Comercio

Manuel Regueyra
Reportero de Crónica Tb

Aunque la Dirección de Comercio asegura que el número de vendedores en la calle no está creciendo, resulta lo contrario, cada vez son más las personas vendiendo cualquier cosa en las calles del centro de la ciudad.
Los fines de semana, ya se la saben los vendedores ambulantes o los ponen al tanto los dirigentes, por todas las esquinas de las calles y avenidas del primer cuadro de la cuidad se ven personas vendiendo que no lo hacen entre semana.
No obstante, en una de las cuatro esquinas que hacen la avenida Juárez y la calle 5 de Mayo, hay un puesto que está abandonado y sucio, el aspecto que da es deprimente para estar en el primer cuadro de la ciudad.


El puesto, una estructura metálica endeble sostenida con un lazó de un señalamiento con el nombre de la calle y la avenida que apenas se alcanza a ver, y por otro lado con unos tubos sostenidos por cubetas llenas de concreto, está medio cubierto con plásticos color negro y trapos de diferentes colores.
Junto al puesto, sobre la banqueta están unas piedras de buen tamaño y por atrás se alcanzan a ver unas rejas de madera o huacales, por lo menos son entre 4 y 5 metros lineales sobre la calle 5 de Mayo los que ocupa el puesto.
El director de Comercio algo debería de hacer, no es que se esté en contra de la persona que vende ahí, pero no puede tener en esas condiciones el puesto, abandonado y convertido prácticamente en un basurero.
Decirle al dueño que no puede tener en esas condiciones el puesto, que no es nada agradable la imagen que da en el primer cuadro de la ciudad y por donde diariamente pasan un gran número de personas.


Y que si no lo va a trabajar, pues que le dé chance a otra persona que sí lo quiera hacer, y que no permitan que haga lo que hizo El Güero Jácome que vendió su lugar en la esquina de Madero y Constitución, ya que el puesto (sic) es suyo, pero el espacio en la calle no.
O que hable Santiago con el dirigente de la organización a la que esté agremiado el dueño del puesto, que le exija que lo ponga en mejores condiciones y se ponga a trabajar, de no poder hacerlo, que le dé chance a otro.
Por cierto, aunque se justifica que fue por la pandemia, los vendedores de banderas y artículos patrios que vienen año con año en el mes de septiembre del Estado de México, este año no vinieron, pero los dirigentes sí querían que vinieran a vender porque les cobran una lana por hacerlo, la mayor de las veces el cobro es mayor al del Ayuntamiento.