POR LAS BANQUETAS

De entender y despidos

Acá hay tres clases de gente, la que se mata trabajando, las que deberían de trabajar y las que tendrían que matarse
Mario Benedetti

Tierra Blanca sigue estando entre los municipios que no ha reportado ningún caso de coronavirus, por lo menos hasta ayer jueves por la noche, el caso sospechoso resultó negativo y el rumor de las personas que viajaron a Europa falso.
Sin embargo, aunque pareciera que la actividad comercial se ha detenido, que no se ve tanta gente en las calles, que las clases se han suspendido en los tres niveles educativos, que la gente ha dejado de ejercitarse en los espacios deportivos públicos y se ha suspendido toda actividad deportiva, que acude menos a los restaurantes y tiendas comerciales, bares y cantinas, en el centro de la ciudad el comercio establecido y el comercio en las calles no ha dejado de funcionar, como tampoco las tiendas de autoservicio y departamentales que hay en la ciudad ni los bancos.
Todos los días desde las 7 de la mañana en el centro de la ciudad el comercio establecido comienza a levantar las cortinas para recibir a los clientes, farmacias, restaurantes, fondas, juguerías, abren sus puertas, aunque antes ya lo hizo el mercado 20 de Noviembre, y alrededor de las 9 de la mañana lo hacen zapaterías, papelerías, paleterías, panaderías, tiendas de ropa, peluquerías, estéticas, veterinarias, ferreteras, dulcerías, tiendas de autoservicio, departamentales y de conveniencia, en las que laboran cientos de mujeres y hombres, que con lo único que cuentan es el ingreso semanal o quincenal producto de su trabajo y que en el mayor de los casos no alcanza para mucho.
Igualmente el comercio informal, desde muy tempranas horas del día los vendedores en las calles abren sus puestos para ofrecer sus productos a las personas que en su mayoría vienen de la zona rural y la avenida Juárez es el paso obligado, pero también la avenida Madero está llena de vendedores, que la gran mayoría vende productos del campo, mientras que en la calle Constitución están las pescaderías y puestos de comida.
Qué pasaría si se llega al extremo de tener que cerrar tiendas y negocios, seguramente no todo el comercio establecido estará dispuesto a pagar sueldos a sus trabajadores el tiempo que permanezca el local comercial cerrado.
Y qué pasaría con quienes tienen un puesto en la calle y de ahí sacan para llevar de comer a casa o con quienes no son los dueños, que son empleados de quienes tienen no uno, sino varios puestos en las calles del centro de la ciudad, tampoco su patrón querrá pagarles el tiempo que puedan estar sin trabajar.
No estaría nada fácil la situación para muchos terrablanquenses que viven al día si por la crisis sanitaria se ven obligados a mantenerse en sus casa para evitar que el contagio de coronavirus se propague entre la población, más de la mitad de la población tanto en la zona urbana como en la zona rural no ganan más de dos salarios mínimos, quedarse en sus casas sería fatal.
Es entendible entonces, que aunque haya temor al contagio de coronavirus, a cientos de terrablanquenses no les queda otra que salir a la calle para ganarse el pan de cada de día, ya que de quedarse en casa, quizás no se contagien, pero sufrirán hambre y dicen que aguantar el hambre está cabrón. Que el hambre es cabrona, pero quien la aguanta más.
Esperemos entonces que en Tierra Blanca no haya contagios, aunque no hay que dejar de lado las recomendaciones que ha dado la Secretaría de Salud, en Tierra Blanca hay enfermos renales, diabéticos, hipertensos, cardiacos y mucha obesidad, que de haber un contagio para ellos puede ser fatal. Y no hay que hacer caso a las invitaciones para saquear tiendas comerciales, el gobierno federal ha asegurado que no habrá desabasto y a los que agarren cometiendo este delito podrían pasar tres años encerrado en una cárcel.
¿Cómo la ves temeroso lector

Por segunda vez El Preciso ha dicho que si la cuestión financiera se pone complicada tendrá que echar mano de despidos tanto de empleados de confianza como de trabajadores sindicalizados, que los recursos propios se verán reducidos por la pandemia y puede que no haya otra más que desprenderse de personal.
En el trienio ingrato, 2008-2010, en contubernio alcalde y secretario general del Sutem vendieron más de un centenar de plazas que les redituaron una buena suma de dinero y el número de trabajadores sindicalizados creció en más de un cien por ciento, lo que provocó que la nómina de trabajadores sindicalizados se lleve una buena parte de los recursos del Ramo 028 que manda la Federación y sirve para gasto corriente, ya que además del salario un trabajador del Ayuntamiento sindicalizado goza de variadas prestaciones, quinquenio, canasta básica, subsidio al salario, becas y más de la mitad cuenta con compensaciones sin que realicen ninguna actividad extraordinaria, es más, si se quedan una o dos horas más después de su horario de salida cobran tiempo extra.
En el trienio de Tito Delfín Cano, con la privatización del servicio de recolección, traslado y disposición final de los residuos sólidos que genera la ciudad, se dieron de baja de la nómina alrededor de 50 trabajadores sindicalizados, después en el cuatrienio de Saúl Lara González dieron de baja otro medio centenar de trabajadores sindicalizados con lo que llamaron reingeniería laboral y administrativa.
Sin embargo, al no haber fundamentado bien los despidos de los trabajadores sindicalizados, la gran mayoría ha sido reinstalado y se les ha tenido que pagar lo que dejaron de ganar el tiempo que estuvieron sin trabajar, tanto los que fueron dados de baja con el galeno de Las Charcas como los del cuatrienio de Lara González con la llamada reingeniería laboral y administrativa.
Es el momento de revisar las Condiciones Generales de Trabajo que rigen la relación laboral Ayuntamiento-Sutem, que violentando la ley, no se revisan desde el año 2013, es momento de sentarse con el Comité Sindical y hacerle entender, que de seguir las cosas igual habrá la necesidad de cortar personal, de lo contrario llegará el momento que no habrá dinero siquiera para cubrir la quincena, que acabarán con la gallina de los huevos de oro.
Y que si no quieren perder su trabajo se tendrán entonces que negociar algunas prestaciones, sobre todo aquellas que podrían no tener razón de ser, como es el caso de las compensaciones que tiene un buen número de sindicalizados y el que se va una buena parte de los recursos públicos al año.
Es mucho personal sindicalizado y hay quienes se pasan las 6 horas de su jornada diaria de trabajo, de lunes a viernes, sin hacer nada, que son pocos los que verdaderamente cuidan su trabajo y cumplen con sus obligaciones.
Por cierto, la dirigencia sindical del Sutem, sindicato que tiene la Titularidad de las Condiciones Generales de Trabajo y en la que el secretario general, según la nómina del Ejercicio2018, con sueldo y compensación gana un poco más que la síndica única, toda la jornada de trabajo se la pasa metida en el sindicato sin hacer absolutamente nada.
Hicieron llegar hasta este tecleador que quien anda bien afligido es el secretario general ante el temor que bares y cantinas tengan que cerrar por la pandemia, se le estaría yendo una buena lanita al buen Vilorio, que además de secretario general del Sutem es supervisor de bares y cantinas y de que las sexoservidoras cuenten con permiso para ejercer el oficio más antiguo del mundo.
¿Usted qué opina agremiado lector

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