POR LAS BANQUETAS

De cambios y nuevos epidemiólogos

Podemos estar seguros de que la mayor esperanza para mantener el equilibrio ante cualquier situación recae en nosotros mismos
Francis J. Braceland

Con el triunfo de Morena en el estado de Veracruz, después de dos años de gobierno panista-perredista, encabezado por Miguel Ángel Yunes Linares, era un hecho que en todas las dependencias del gobierno estatal habría cambio de mandos, quedaría borrada toda la huella del yunismo que logró sacar al PRI del gobierno estatal.
En Tierra Blanca hay varias dependencias estatales, del Sector Salud está el Hospital General Jesús García Corona y el Centro de Salud Urbano, del Sector Educativo el Instituto Tecnológico Superior de Tierra Blanca, además la Oficialía del Registro Civil, la oficina de Hacienda del estado, la Delegación de Tránsito del estado, la Coordinación del Instituto Veracruzano de Educación para los Adultos, el Centro de Apoyo para el Desarrollo Rural.
En la mayoría de las dependencias estatales hubo cambio de titular, solamente en tres de ellas permanecen los mismos, incluso en dos dependencias los titulares están desde los gobiernos priístas, por lo menos desde el sexenio de Javier Duarte de Ochoa.
Las dependencias más importantes son el ITSTB, el Hospital General, la Oficialía del Registro Civil, la Delegación de Tránsito, la oficina de Hacienda del estado y el nuevo Centro de Salud Urbano, de estas 6 dependencias estatales sólo en 4 cambiaron al Titular.
Ihara Irán Álvarez López dejó la Dirección del ITSTB y su lugar lo ocupó el Doctor Sidney René Toledo Martínez, y con su llegada han regresado los tiempos de corrupción que se vivieron durante los gobiernos priístas al interior de la Máxima Casa de Estudios de los terrablanquenses y siendo directora Justiniana Gutiérrez Lagunes.
En el Hospital General, el médico Erick Pérez Loyo fue reemplazado por el médico Francisco Alberto Reyes Gómez, quien busca por todos los medios posibles evitar los cuestionamientos de la prensa local.
Juan Gallegos López, quien fuera nombrado jefe de la oficina de Hacienda en el bienio yunista, que por cierto para hacerse cargo del puesto tuvo que venir el subdirector de Ingresos y volar los candados del carromato que servía de oficina porque la finada María Irma Ramírez Trujillo no la quería entregar, fue reemplazado por Lorena Iveth Condado López con nada de experiencia en el servicio público.
Y en la Delegación de Tránsito, después de la salida del General Retirado, Jesús Miranda y Villegas, han pasado por lo menos dos delegados, Ambrosio Paulino Ortiz y Juan Carlos Muñoz Ramírez, quien fue delegado hasta el pasado viernes 27 de marzo.
En el Centro de Salud Urbano no hubo cambio de directora, sigue Graciela Rivera, nombrada desde el sexenio de Fidel Herrera Beltrán y siempre ha sido muy institucional, trabajadora y no se mete en grillas.
La Oficialía del Registro Civil es la otra dependencia en la que el titular no fue cambiado, aquí llama la atención que el perredista Ramón Lara Roldán no haya sido removido a pesar de que estuvo en contra de Cuitláhuac García Jiménez y de Andrés Manuel López Obrador.
Ahora bien, hicieron llegar hasta este tecleador, que en la remoción de Juan Carlos Muñoz Ramírez como delegado de Tránsito en Tierra Blanca está la mano de la diputada local, con quien Muñoz Ramírez tuvo varios enfrentamientos desde su llegada a la Delegación de Tránsito y que después de ser sorprendido por la Policía Preventiva Municipal embriagándose en la calle, esposado subido a la patrulla policiaca y llevado hasta los separos de la Policía Preventiva Municipal, fue suficiente para que la legisladora presionara su salida con la evidencia que mostraba.
Lo que es cierto, es que la legisladora buscó desde un principio la manera de que a la Delegación de Tránsito llegara un cercano a ella, vamos a esperar entonces para ver quién se hará cargo de la Delegación, que de lograr que llegue un cercano de la diputada, habrá logrado imponer a tres cercanos suyos en tres dependencias estatales, a Ramón Lara Roldán en la Oficialía del Registro Civil, a Dolores Romay Lagunes en la Coordinación del IVEA y a quien pudiera llegar a la Delegación de Tránsito.
¿Usted qué opina fijado lector

Para la llamada oposición en México se ha convertido en una obsesión enfermiza tratar de desprestigiar al Sistema de Salud como un medio para golpear al gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador, esperaban con tanta vehemencia el primer muerto que hasta tenían preparada una rueda de prensa para clamar que fue negligencia del Estado.
Sin embargo es tanto el desquiciamiento que sufren quienes vieron perdidos sus ingresos millonarios, de los que gozaron por lo menos los últimos 18 años, que sin ningún rigor periodístico ni ética profesional, Joaquín López Dóriga, Raymundo Riva Palacio, Ricardo Alemán, Carlos Loret de Mola, Ciro Gómez Leyva y el portal electrónico de noticias Animal Político, anunciaron la muerte del empresario José Kuri, primo hermano de Carlos Slim Helú, quien todavía sigue vivo.
Y lo mismo hicieron el senador Samuel García, quien en plena Fase 2 de la pandemia provocada por el coronavirus con bezos y abrazos contrajo matrimonio hace unos días, la senadora Margarita Gómez del Campo, prima de Margarita Zavala, esposa del expresidente Felipe Calderón, así como Javier Lozano Alarcón, quien fuera secretario del Trabajo con Calderón y vocero del excandidato presidencial José Antonio Mead Kuribreña, mataron a José Kuri y lo volvieron a revivir.
Pero no solamente los políticos de oposición y los periodistas del antiguo régimen mienten, hay también ciudadanos que mienten sin ningún recato sobre cuestiones relacionadas con el virus que brotó en Wuhan, China, quienes han declarado que hay gente enferma del coronavirus y que no reciben atención médica en los hospitales públicos o privados.
Un ejemplo de ello fue la columna @CeroPrudente, que el periodista Ricardo Raphael escribió el lunes 16 de marzo. Ahí escribe cómo un usuario de Twitter pide desesperadamente ayuda para su hermano que está internado en un hospital privado por coronavirus, pero que no recibe ninguna atención. El periodista y conductor de canal 11, decide ir al hospital para comprobarlo. En dicha habitación del hospital privado sí había un enfermo, pero se encontraba solo y lo más importante, que había resultado negativo en la prueba del coronavirus. Incluso mediante cadenas de WhatsApp circuló que el gobierno mexicano iba a rociar en helicópteros un desinfectante, algo que también es falso.
Y blanco predilecto de los ataques de los nuevos duchos en salud pública son los médicos especialistas con décadas de experiencia en el manejo de enfermedades virales. Es el caso del subsecretario de Salud Hugo López-Gatell, que cuenta con un Doctorado en Epidemiología por Jhons Hopkins, una de las universidades más reconocida en medicina, a su lado aparecen el Doctor Gustavo Reyes Teherán, una eminencia en Virología e Inmunología y una de las máximas autoridades a nivel mundial en el estudio sobre VIH, y el Doctor José Luis Alomía, experto epidemiólogo y en salud pública.
La crisis de salud en México pegará fuerte y no es momento que la discusión pública la ocupen periodistas que amanecieron expertos en epidemiología porque leyeron Wikipedia.
¿Usted qué piensa apanicado lector

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