POR LAS BANQUETA

De duda y vuelta

La peor especie de enemigos es la de los aduladores
Tácito

Sigue el gentío haciendo fila para poder entrar a los bancos sin acatar las recomendaciones dadas por la Secretaría de Salud; sin guardar la distancia indicada y sin aplicarles gel anti bacterial a las personas antes de entrar a la sucursal bancaria.
Es cierto que el número de personas en la calle, ya sea caminando o en automóvil, ha disminuido, sin embargo todavía en las calles del centro de la ciudad el comercio establecido y el comercio informal siguen activos, y aunque también el número de compradores ha bajado, todavía se ve un buen número de personas comprando en los locales comerciales, en el mercado 20 de Noviembre y en los puestos que hay en las calles y avenidas: Juárez y Madero, así como las calles 16 de Septiembre, 5 de Mayo, Constitución y Libertad.
Igualmente en las dos tiendas de autoservicio que hay en la ciudad se vio gente comprando, aunque en Bodega Aurrerá no se permitía el paso a menores de edad, adultos mayores y mujeres embarazadas y solamente una persona de la familia podía entrar a comprar y se le aplicaba gel anti bacterial y en las cajas la distancia en la fila para pagar estaba marcada; no así en Chedraui, ya que se permitía el paso a todas las personas, no se les aplicaba gel anti bacterial y en las filas para pagar en las cajas no se guardaba la distancia recomendada.
Donde también no se acata ninguna de las medidas sanitarias recomendadas por la Secretaría de Salud es en las 5 tiendas Lores que hay en la cabecera municipal, no se aplica gel anti bacterial, se permite el acceso a todas las personas y en las cajas no se guarda la distancia recomendada, además de que han sido acusadas de incrementar los precios de los productos de la canasta básica.
Hasta la fecha no se sabe si en Tierra Blanca se ha confirmado un caso de coronavirus, han corrido rumores, pero la parte oficial no ha reportado ningún caso, Tierra Blanca no aparece en la lista de municipios en donde ya se han confirmado contagios de Covit-19, como tampoco aparece entre los municipios que cuentan con casos sospechosos, el que hubo resultó negativo.
Esperemos y las autoridades de salud no estén ocultando información y resulte que en Tierra Blanca sí haya casos de coronavirus; sería criminal porque hay muchas personas que salen todos los días a la calle para ganarse el sustento familiar y lo hacen sin tomar en cuenta ninguna medida sanitaria.
Ya que es de llamar la atención que municipios cercanos como Tres Valles aparezcan en la lista de municipios que han reportado por lo menos un caso sospechoso; que estando a 100 kilómetros de los municipios de Veracruz y Boca del Río, municipios en los que se han confirmado más de una decena de caso de coronavirus, Tierra Blanca no aparezca ni siquiera en la lista de municipios sospechosos de tener un caso de coronavirus.
Desde luego que no se trata de ser alarmista y se entiende perfectamente que la mayoría de terrablanquenses trabajan hoy para comer mañana y quedarse en sus casas sin poder trabajar es no tener para comer, sin embargo no acatar las indicaciones para evitar el contagio puede resultar fatal, que el municipio se vea en verdaderos apuros de salud, ya que el sistema médico estatal es insuficiente y la gran mayoría no tiene para atenderse medicamente de manera particular.
Por eso es importante que no se oculte información, para que la gente entienda que nos debemos cuidar para salir bien librados de esta situación; que el gobierno local debe buscar la manera de poder ayudar, y si hay que echar mano del dinero del carnaval, pues hay que hacerlo para poder alivianar a quienes se tengan que quedar en sus casas sin poder trabajar.
¿Usted qué piensa amable lector?

Escribe el periodista Alejandro Páez Varela, que pensó en la sana distancia de los que siguen en la calle: el que barre, la familia de quesadilleros, los de la marimba. ¿Cómo se van a quedar en casa? ¿De dónde sale para comer, si no se arriesgan?
Recordó el periodista la deuda que dejó Ernesto Zedillo Ponce de León hace 20 años. Que no so pobres por nada. Que siguen pagando el Fobaproa porque el gobierno decidió, entonces, rescatar a los bancos, el rancho de Vicente Fox y miles de empresarios más. No a ellos, los que están en las calles en plena pandemia. No ha sus padres o a sus abuelos. Por eso andan ahí, sin más protección.
Y pensé, sigue Páez Varela, que ellos no saben que entre todos seguimos pagando una deuda inconsciente y que esos empresarios rescatados entonces seguramente reciben sus alimentos en cama durante este encierro obligatorio, mientras todos los demás o sufrimos cada día al ver cómo el mundo se desmorona ante nuestro espanto, o salimos a enfrentarnos con tapabocas (en el mejor de los casos) a la calle, en plena pandemia.
El mensaje de López Obrador el pasado domingo no será visto con buenos ojos por muchos. Le generará una ola de criticas orgánicas, naturales, y otras infladas. No es fácil lo que dijo el domingo. Dijo: el plan era salvar a los pobres y ese sigue siendo el plan. No habrá rescate de grandes empresas; no se endeudará al país para salvar a los banqueros o a los grandes empresarios que salen en la revista Forbes. Dijo que el gobierno, aunque no tiene mucho dónde cortar, esta vez será el que asuma el madrazo y se ajustará el cinturón.
Vendrá una campaña durísima. Muchos le gritarán que se equivocó terriblemente. No me extrañará, digamos, porque ese es el discurso siempre contra él: que es un peligro para México. Pero lo que hizo AMLO, subraya Páez Varela, fue darle la vuelta a la ortodoxia. No me sorprende: desde 2006 dijo que primero los pobres. Desde antes, desde Tabasco, refirió el periodista.
Estamos en un momento crucial. AMLO se para en una cuerda de trapecista a un kilómetro de altura y se echa una maroma para atrás. Habrá aplausos si cae parado en la cuerda. Y si no cae parado, ya no importa: caerá sobre todos los que estamos abajo, expectantes, con el Jesús en la boca por él y por nosotros (obvio está). Pero, ¿y si el plan funciona? Digo, ¿y si funciona no darle a los grandotes y repartir abajo para no dejar caer el consumo, al menos? Digo, aquello (el Fobaproa) fue regalarle dinero, pero muchísimo dinero-que todavía estamos pagando-, a un puñado. Ahora sería repartir abajo. Nunca en México se ha hecho: el reparto siempre se hace arriba. ¿Y sí funciona? Remata Alejandro Páez Varela.
¿Usted qué cree endeudado lector?

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