Muy poca la venta de mariscos

*Todos los puestos del mercado están vacíos.

Manuel Regueyra
Reportero de Crónica TB

Antonio Ponce López dice tener 46 años vendiendo pescado y mariscos en el interior del mercado 20 de Noviembre, y que en esta cuaresma las ventas están  a tono con la situación, es decir, bajas.

Todos los negocios en el mercado están semivacíos y aquí no es la excepción, en los ranchos existen cavas y la gente compra ahí, son entre 8 ó 10 los que nos dedicamos a la venta de mariscos y pescado, anteriormente nada más éramos los del interior mercado y 2 personas con su tenatito vendiendo afuera, y ahora vienen de Temazcal, Alvarado, se ha diseminado mucho la venta, mencionó.

Y los precios no se han incrementado porque las ventas están contraídas por la situación económica, no hay dinero, incluso hay negocios que han cerrado y eso afecta la economía, entonces no podemos subir los precios porque nos hacemos el harakiri, solitos nos matamos por decirlo en término coloquial, apuntó.

Tenemos mojarra que es de consumo popular y está accesible a los bolsillos de las clases más  necesitadas, tenemos en 60 pesos el kilogramo de la chica y 70 pesos la grande; el camarón, róbalo, filete, el kilogramo es un poco más caro, dijo.

El kilogramo de camarón está a 180 pesos, camarón Cristal; el kilogramo de róbalo está en 240 pesos con cabeza y pura rebanada 280 pesos; el kilogramo de filete anda en 180 ó 200 pesos; el kilogramo de jaiba en 90 pesos, y párele de contar porque no se puede tener mucha variedad por lo caro que es el producto, comentó Ponce López.

Tenemos, presumió, la friolera de 46 años vendiendo pescado en el interior del mercado 20 de Noviembre y hasta el día de hoy, bendito sea Dios, no hemos tenido ninguna intoxicación al público consumidor, nos monitorean cada 3 meses, de hecho no demora en venir la Secretaría de Salud.

Y se llevan muestras de camarón, de róbalo, filete para que en el laboratorio les hagan el examen correspondiente y salimos bien calificados, nunca hemos tenido alguna observación, además por la cercanía que tenemos con Temazcal, pues no llega diario la mojarra, añadió el comerciante.

Y el otro producto que necesita refrigeración, Salubridad nos conmina a tener los congeladores al 100 por ciento y nos revisan que esté congelado, de hecho ese producto se maneja a grados bajo 0, dijo.

Y la esperanza y fe que tenemos en Dios es que esta cuaresma las ventas repunten, que nos vaya bien a todos los que nos dedicamos a este comercio, de hecho las ventas están un poco limitadas por la situación económica que se está viviendo, por esta pandemia que ha afectado la economía tremendamente, manifestó.

Nos ha pegado en la yugular, prueba de ellos es que Crediland ya cerró, una tienda grande que daba trabajo a varios terrablanquenses, refirió Antonio Ponce López.