Gobierno permite protestas violentas pero reprime a las pacíficas: Arzobispo

*Hipólito Reyes criticó que en Xalapa policías no hagan nada cuando vándalos dañan inmuebles
*No obstante, en la Ciudad de México se impide que el Frente Nacional AntiAMLO proteste

 

El arzobispo de la Arquidiócesis de Xalapa, Hipólito Reyes Larios, lamentó que no exista un piso parejo en las formas en las que se permite la libertad de expresión en el estado y en el país.

Lo anterior, al comparar la protesta del Frente Nacional AntiAMLO (FRENAAA) que fue “bloqueada” por policías de la Ciudad de México —al impedirles el paso hacia el Zócalo— y las que han ocurrido en Xalapa por parte de jóvenes que han dañado y vandalizado inmuebles sin que las autoridades actúen.

“A mí me llama la atención porque aquí en Xalapa y en México, hemos tendió manifestaciones agresivas, vandálicas, de muchachos y muchachas que han pasado destruyendo edificios, y en esas ocasiones los policías no hicieron nada, estaban encerados en su cuartel, y algunos hasta los acompañaban. Uno no entiende cómo a estos chamacos que no tienen ningún oficio ni beneficio destruyen y después nadie es responsable. No hay piso parejo, yo creo que habría que revisar esto”.

Recordó que en las protestas de la capital del Estado se han dañado Iglesias, bancos y negocios sin la intromisión de policías, pero a los ciudadanos que acudieron de manera pacífica a protestar en contra del Presidente les impidieron su libertad de expresión.

Respecto al asesinato de periodistas en la entidad, advirtió que este es uno de los estados donde más se agrede a comunicadores, pues se han callado sus voces por ser incómodas para algunos.

“Pueden ser ciudadanos comunes, la delincuencia o lo que sea, pero se trata de callar esas voces porque son incómodas, y lo mismo no se quiere escuchar cuando personas inteligentes que respaldan bien sus argumentos, como los desplegados que han sacado algunos intelectuales sobre la situación que estamos viviendo en nuestro país, y también se les minimiza o descalifica”.

Por lo anterior dijo, los mexicanos son muy tranquilos, pero a veces es necesario “tomar el toro por los cuernos”, y empezar a respetar las diferentes formas de pensar de los demás.