Doña Adela y doña Bernardina se quedaron sin trabajo y piden las ayuden con una despensa

*Doña Adela hacía tamales y doña Bernardina lavaba ropa.

Manuel Regueyra
Reportero de Crónica TB

Adela Vázquez y Bernardina Ramírez Rabanales, doña Adela dice no saber su edad porque nunca fue registrada, aunque cree que tiene 65 años, mientras que doña Bernardina dijo tener 68 años de edad.
Las dos mujeres viven solas en la calle José Azueta 215, en el barrio de Torreón y por la contingencia sanitaria se han quedado sin trabajo y lo poco que tenían ahorrado se les ha acabado, por lo que solicitan una ayuda.
Trabajaba ayudando a una persona a hacer tamales, pero con esto de la enfermedad que anda pegando dejamos de hacer tamales ya tiene dos semanas, desde entonces no he trabajado, dijo doña Adela.
Yo lavaba ropa, dijo doña Bernardina, pero me enferme, me salió una bola en el estómago y me dijeron que es gastritis, y ahora con la enfermedad que anda pegando, pues no puedo trabajar lavando ropa.
Tengo un hijo que está lejos y me manda algo de dinerito, poco, no mucho porque él también tiene sus gastos, mencionó doña Adela y doña Bernardina dijo tener una hija que le ayuda también, aunque muy poquito.
Nosotros no hemos recibido ninguna ayuda y lo que más nos urge es una despensita para tener algo de comer, además con eso de que no podemos salir de casa, sólo vamos a comprar a la tiendita que está cerca.
Una despensa es lo que necesitamos para ayudarnos, ya que tenemos que pagar la luz y el agua y nos quedamos sin dinero porque no hay trabajo, lo bueno es que no pagamos renta, le di un lugarcito a ella para que viva por mientras ahí, dijo doña Adela.
Mi hija es la única que me ayuda, tengo otros hijos, pero no me ayudan, solamente mi hija que vive en Acatlán es la que me apoya, ella fue la que me dio para ver al médico ahora que me enfermé, pero es poco lo que me ayuda porque tampoco tiene mucho, con lo que puede me ayuda, dijo doña Bernardina.
Mi hijo está lejos y es el único que tengo y a veces me manda un poco de dinero porque también se escaseó el trabajo donde está él; haciendo tamales me ganaba 50 pesos, es algo, pero ahora nada y la señora de los tamales se fue para Córdoba porque allá tiene casa, dijo doña Adela.
Así que le pedimos a la autoridad que nos ayuden con una despensa a cada una, ya nos quedamos sin dinero y no hay trabajo, no podemos salir a trabajar por eso de la enfermedad que anda pegando, dijeron las dos adultas mayores.

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