De filosofía y cosas peores

De filosofía y cosas peores

Michael Torresini

Porfirio Muñoz Ledo, diputado federal por Morena, se manifestó en contra de las medidas tomadas por el Gobierno federal para hacer frente a la crisis por la epidemia de Covid-19, entre ellas la reducción de salarios y la eliminación de aguinaldos para funcionarios públicos.
Me sorprendió mucho esta actitud de Muñoz Ledo: que sea lo que quiere la oposición, los neoliberales, los derechistas, los fascistas, los que crearon “la dictadura perfecta” y que quieren procrastinarla, no me sorprende mínimamente, pues ellos se metieron en política para su beneficio obviamente, no para el pueblo. Pero ¡¿Muñoz Ledo?! ¡¿Lo que ayudó a Fidel Castro a zarpar desde este estado con el “Granma”?! Perdón, me confundí con Gutiérrez Barrios, pero no importa, el concepto sigue válido en general: la izquierda debería querer el bien del pueblo, particularmente si se puede obtener mermando la codicia de los que más ganan.
Por esto, el 23 de abril pasado, el Ejecutivo federal publicó en el Diario Oficial de la Federación las medidas de austeridad a través de las cuales espera obtener ahorros que destinará a la atención de la emergencia sanitaria. Entre las medidas consideradas por el documento se encuentran la reducción voluntaria de hasta el 25 por ciento del salario de altos funcionarios, así como la eliminación del aguinaldo y de cualquier otra prestación de fin de año.
México, el país de OCDE con menos pruebas de coronavirus, lo dijo Gurria Treviño; seguramente mis lectores se acordarán que José Ángel Gurría? es un economista y político mexicano, miembro del Partido Revolucionario Institucional, que durante el gobierno de Ernesto Zedillo desempeñó primero el cargo de secretario de Relaciones Exteriores y luego de secretario de Hacienda y Crédito Público. Era uno de los pocos políticos que me gustaba cuando llegué a México, y sigo teniendo una buena opinión de él; miren lo que nos dice: Gurría destaca que aumentar la capacidad de diagnóstico es crucial para las estrategias de desconfinamiento México es el país de la OCDE que menos test de diagnóstico del coronavirus ha realizado. Al opuesto de Estados Unidos que es el país que más pruebas hizo-lo que explica, por lo menos en parte, la gran diferencia de casos entre los dos países-una mala y alarmante noticia para México.
“Aumentar la capacidad de diagnóstico es crucial para las estrategias de desconfinamiento y reducir el riesgo de nuevos picos”, destacó en Twitter el máximo responsable de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). El mexicano, que acompañó el mensaje con una gráfica del porcentaje de pruebas realizadas por cada mil habitantes, aseguró que se está registrando un “aumento significativo” de diagnósticos en los 36 países que conforman el “club de los países más desarrollados”. México es el país que menos test ha realizado porcentualmente (0.4 por cada mil habitantes), por detrás de otros como Chile (8.1), Francia (9.1), Reino Unido (9.99) o Estados Unidos (15.6). Islandia y Luxemburgo se encuentran a la cabeza, ambos con cifras muy superiores a la media con 134.9 y 64.6. Os acuerdo que Islandia es parte de Escandinavia en cuanto a civismo y lo sociopolítico, aunque esté más cerca de este continente que de Europa; de hecho, está cerca de Groenlandia que, precisamente, es territorio que pertenece a Dinamarca. Lo aclaro porque es una clara confirmación de lo que dije antier, y que prácticamente se puede reasumir con una constante: mientras más civil un país, más cuidan la salud-empezando con la prevención.
La nueva gran estrella de los noticieros actuales, el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, afirmó que, si la gente se sigue cuidando, las personas que se han recuperado podrían desarrollar “inmunidad de rebaño” para frenar el COVID-19, es decir, la posibilidad de que haya una proporción muy grande de personas que ya no se pueden infectar y eso es el freno de epidemia. Si se desarrolla inmunidad, eso hará que la epidemia se detenga. SI SE DESARROLLA LA INMUNIDAD, agrego yo-lo que dista mucho de ser comprobado. Pero yo no soy un biólogo; de hecho, la biología es una de las muchas materias que ignoro-pero la filosofía ayuda a entender mejor cualquier cosa-inclusive lo que se ignora. Así que voy a repetir lo que dije un sinnúmero de veces: LA SALUD NO ES LA AUSENCIA DE FACTORES PATOGÉNICOS, SINO LA PREVALENCIA DE NUESTAS DEFENSAS SOBRE DE ELLOS. De hecho, lo repito porque acabo de ver una confirmación muy clara de mi planteamiento por parte del propio Hugo López-Gatell: en el 80% de los casos se auto limita la enfermedad, se quita sola por efecto del sistema inmune; 15% requiere hospitalización, y 5% puede requerir terapia intensiva. Coman fruta y verdura, quizá el mejor aspecto de lo que ofrece esta Tierra Blanca nuestra. No se ha comprobado que el ajo prevenga el Covid-19, claro que no. Pero en el ámbito de la sabiduría, CUALQUIER COSA se hace o no se hace según de una hipotética balanza entre los pros y los contras: dos dientes de ajo no cuestan nada y se vuelven deliciosos en cualquier ensalada si se sazona con un poco de sal y vinagre de manzana y bastante aceite de oliva virgen, particularmente las de hojas verdes-idealmente espinacas o lechuga.
Nancy Pelosi respaldó Joe Biden para las elecciones en Estados Unidos: “Será un presidente extraordinario”, declaró ayer. La demócrata con el mayor cargo político del país manifestó su apoyo al ex vicepresidente. “Ahora que nos enfrentamos al coronavirus, Joe ha sido una voz de sensatez y resiliencia, con un claro camino para sacarnos de esta crisis”, expresó. Yo habría preferido Sanders, más bueno y tolerante con los inmigrantes. Un verdadero buen cristiano de gran corazón. Pero de todo modo, el ex presidente no está mal-y mejor del actual es.

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