De filosofía y cosas peores

Michael Torresini

“Es más grande la fe”: peregrinos llegan a Basílica de Guadalupe pese a cierre por Covid. Esto lo copié desde las noticias de ayer. Y lo hice porque esta aserción abre inevitablemente una pregunta: ¿Más grande de QUE? Y la inevitable respuesta es que la fe es más grande del civismo y de la misma inteligencia. Os acuerdo que el catolicismo originó en Roma, que el jefe de la iglesia católica allí está y que el mismito papa no aprobaría para nada “esta fe”, que más que fe es ignorancia y estupidez. Os agrego que yo allí nací, que recibí todos los santos sacramentos y que, independientemente desde mis convenciones actuales, sigo siempre los mandamientos de la inteligencia y la razón. Os acuerdo también que el Italia hay UNA virgen, la de Loreto, así como en Francia que yo sepa-de allí sobresale que todas estas vírgenes que hay en Latinoamérica sería consideradas como un sacrilegio, como una duplicación del concepto de la unidad de Dios y de su Hijo Cristo. De allí sobresale claramente una conclusión que hasta el más devoto cristiano DEBE acatar: usar la inteligencia y no dejar que sus costumbres la ofusquen-lo que se ha visto desde el comienzo de año en los funerales donde parientes besucan a sus muertos que de hecho son un lupanar de Corona viruses. Recuerdo a los más devotos, hasta a los curas, que ninguno de los diez mandamientos nos obliga a todos estos actos, estos rituales religiosos que se usan en México y en Latinoamérica. La religiosidad debe ser un elemento íntimo de cada quien, y una motivación a portarse bien, o más claramente aún, a hacer a los demás lo que queremos que los demás hagan a nosotros. La religiosidad debe ir de mano al bienestar, lo dice claramente la Biblia; y estos descabellados actos de “fe” son acto de estupidez, pues se pueden hasta considerar suicidios-lo que la iglesia católica condena más severamente de todo, hasta a negar la sepultura a los suicidas. Por separado, cabe agregar que nunca he dicho lo ya he repetido este año, lo que decía Marx, que la religión es el opio de los pueblos

Últimamente el estado de Veracruz fue catalogado como el tercer estado a pasaren verde. Como premisa a lo que sigue, os acuerdo que antes pasaron al verde Campeche-y luego después un buen rato a Chiapas-lo que fue un gravísimo error, pues los chiapanecos son seis veces los campechanos y tienen sólo el veinte per cien más casos. Chiapas es MUCHO MEJOR que Campeche, pero nuestras autoridades son demasiado estúpidas para entenderlo, y demoraron como dos meses para hacerlo.

Esto fue una necesaria introducción, necesaria para preparar la mente de mis lectores a lo que sigue-y que más les interesa personalmente: esta decisión de pasar este estado al verde es tan estúpida, tan errónea como la susodicha. La Crónica del martes pasado habla muy claro al respeto, nos da los números que no mienten, alentada en su fervor por la muerte del jefe de Oroapa. Así que me puse a examinar detenidamente el mapa del estado con colores que iban desde el arena claro al café o marrón oscuro: Tierra Blanca estaba-y está creo, en color oscuro y las áreas de color claro sólo eran y son las despobladas. Desde T.B. hacia el mar, en dirección sur este hay estas áreas deshabitadas que nos “merecieron” la luz verde…Al anunciar este paso, las autoridades federales nos alertaron que la luz verde no incluye los grandes centros como Xalapa, Veracruz puerto, Boca del Rio y Minatitlán. Ahora vamos a usar otra vez los números para VER LA REALIDAD: Boca del Río, acerca del cual las autoridades nos alertan, tiene tres veces la población de Tierra Blanca y 1,020 casos confirmados, mientras que aquí hay-o había hasta el otro día, 325 casos-es decir aproximadamente lo mismo que en Boca. Conclusión: las autoridades nos DICEN que el estado está en verde con la excepción de los grandes centros, mientras que en realidad las únicas partes del estado que son en verde, es decir que tienen de 0 a 50 casos, son las áreas rurales despobladas. Así que una vez más, salgan sólo si es necesario, siempre con cubrebocas, y al regresar lávense bien las manos ANTES de tocar cualquier cosa.