De filosofía y cosas peores

Michael Torresini

Cualquier cosa se hace o no se hace según de una hipotética balanza entre pros y contras-lo he dicho muchas veces, y con razón ya que esto equivale a ser sabio en todo, a no hacer errores, a optar siempre por la solución mejor, a usar la razón en lugar de los sentidos: si te molesta el cubrebocas es una nadería irrelevante ya que con él puede salvar vidas-y más que todo puedes ayudar activamente a acabar con toda esta gran vaina-la peor en siglos. Todos los países más civilizados ya están afuera, o sólo al margen de esta horrible pandemia que está todavía azotando brutalmente tantos, demasiados mexicanos.

Si no te mete el casco, pone en peligro tu vida, si no usa el cubrebocas la tuya y la de todos los 123 millones de mexicanos, al final de cuenta. Así que empecemos con los cien mil y pico de Tierra Blanca y sus alrededores. Ya no os voy a aburrir con este tema, pues he hablado demasiado al respecto, y ni por mi culpa, sino por respetar la función principal del periodismo, la de informar acerca de lo que pasa, y lo que pasa es que todos hablan de esto, empezando con las innumerables vacunas y sus pormenores. Lo que aseveré no es ningún pormenor, es la única manera de salir adelante ilesos-distancia, protección y continuo y escrupulosos lavados de manos, por lo menos cada vez que regresamos en nuestra morada-que debe ser percibida como nuestro castillo, nuestra fortaleza. Piensen un momento, un jacal puede volverse el mejor lugar del mundo donde se puede ser feliz con poco-si entre este poco hay la salud.

Quizá lo que más desapruebo acerca de nuestro presidente, es su laxitud acerca del coronavirus. Debería ser todo lo contrario y hasta criminalizar cualquier forma de desacato a las leyes de usar cubrebocas y no hacer reuniones de ninguna clase. Punto. Por una vez aprecio mucho la tecnología: usémosla ahora más que nunca-todo dialogo por WhatsApp-o por cualquier otra via telefónica. Él presidente da prioridad a la psicología, yo daría la prioridad a la biología.

En un país como este, donde la costumbre es una de las tres fuentes de derecho (que el famosos jurista romano define atinadamente como “el tácito consentimiento de la población inveterada por el largo uso”), en un país como este donde la corrupción es una de las costumbres más arraigada de toda la nación, esta se vuelve inevitable e inexorablemente costumbre aceptada e incluida en el modus vivendi del país. Más que aceptada, por su “largo uso” se vuelve la norma en tal país-un país magnífico y bondadoso en recursos naturales.

México es el primer productor del mundo no sólo de productos agrícolas como el aguacate, sino también de los mineros como la plata. Pero los mexicanos no parecen ser consciente de esto y son los únicos de todo Latinoamérica que al dinero le dicen lana-cuando todos los demás lo llaman mucho más atinadamente plata-así como en ningún país del área se dice alberca para piscina, pues una alberca es como un estanque para el agua de los cochinos-bueno, para los porcicultores por lo menos…Pero no iba a hablar de filología vernacular.

Por la primera vez en muchos años, o quizá sería mejor decir en muchos sexenios, México tiene un presidente honesto, ético y noble. Pero los políticos de la vieja guardia no pueden aguantar tal oprobio, tal vergüenza para la tradiciones locales, y así cada rato se salen con críticas que andan desde lo patético a lo grotesco-como esta vaina que salió el lunes, la del par de millones de pesos que el hermano del AMLO, hace cinco años, es decir ANTES que se volviera servidor público, y cuando se desempeñaba como consultor independiente, aceptó para ayudar el nuevo movimiento que su hermano estaba empezando. Los hechos a la vista de todos hablan claro: no creo que AMLO y Morena se hayan hecho ni un décimo de la publicidad que tío Fide hizo para que los veracruzanos elijan el peor gobernador de la historia-

un ratero profesional respaldado por una ratera más profesional de él mismo-su esposa. FHB vendió el libre acceso al estado a los zetas-y para completar la buena obra, puso este malparido de Duarte al mando. Lo que EPN defino al comienzo de su presidencia “un priista ejemplar de la nueva generación”. El populacho pensó que se había equivocado, así como Miguel de la Madrid dijo de haberse equivocado el proponer Carlos Salinas… En mi opinión nadie se equivocó, Peña Nieto tampoco cuando dijo que Duarte era un priista ejemplar, pues lo es-es un ratero ejemplar-y uno que se porta bien, que se mocha-a diferencia que el otro Duarte, César, un buen priista, es decir un buen ratero, pero demasiado egocéntrico -que sin embargo con AMLO y los EEUU de por medio, ya tuvo que acabar su pachanga…

Dos millones de particular simpatizante a otro contra los dos mil millones que fluían, repito fluían desde las cuatro esquinas del mundo a la cuenta de Monex para elegir EPN que prácticamente iba a empezar su mandato con deudas pendientes; y que tal de los 25 millones que un empleado del estado de Veracruz-priista en aquel entonces, trasportaba al Edomex para Peña. “Nos agarraron las prisas” supo declarar el tipo, cualquier mamada estaba aceptada entre dos gobiernos priista.

El presidente Andrés Manuel López Obrador dio luz verde a los ciudadanos o legisladores para que en el periodo que contempla la ley, del 1 al 15 de septiembre próximos, soliciten la realización de una consulta popular para saber si se enjuicia a los expresidentes del país por casos del pasado, como Odebrecht. ¿¿¡¡Autoritario, déspota, tiránico??!! Pero ¿¡Como, adonde?!