De filosofía y cosas peores

Michael Torresini

Hubo situaciones cuando no envié mi nota por problemas técnico; esta vez el problema estaba simplemente en mi cabeza; se pasa también en las mejores familias. Estaré más cuidado al respecto.

Los nuevos brotes de coronavirus impulsaron medidas en todo el mundo para protegerse contra la pandemia, mientras que el número global de casos confirmados se acercaba a los 14 millones. India anunció ayer que tiene más de un millón de casos, el tercer país que supera esa marca luego de Estados Unidos y Brasil, con más de 25.000 decesos. Horas antes, Brasil confirmó que sobrepasó la barrera de los dos millones de infecciones y las 76.000 muertes — un promedio de 1.000 diarias desde finales de mayo, una horrible estabilización de una curva de contagios que no se reduce. En todo el mundo se han confirmado más de 13,7 millones de contagios, con cerca de 590.000 fallecidos, según un conteo de la Universidad Johns Hopkins. Se cree que la cifra real podría ser mucho mayor por varios motivos, incluyendo el limitado acceso a las pruebas de detección.

Las cuarentenas de dos semanas se están convirtiendo en el protocolo habitual, y muchos gobiernos han retrasado las reaperturas y endurecido las restricciones para tratar de evitar los rebrotes. Los casos de coronavirus han subido en algunas zonas de Estados Unidos, con un récord de infecciones confirmadas y decesos en el Sur y el Oeste. Y el único susurro de sabiduría de esto, es que donde se cuidan más, mejoran, y donde se cuidan menos, empeoran; esta es la triste realidad. Luego hay otra quizá más triste aun, pero por lo menos más interesante: Una vez más, un poco de números que no mienten: Brasil tiene dos millones de infectados y 76,000 muertes. En México, la cifra total de infectados por la Covid-19 es de 324,041 y la de defunciones 37,574. El porcentaje de defunciones en Brasil es de 3.5% aproximadamente, mientras que en México es de 12% o casi. Ya he hablado de esto muy, pero muy interesante hecho-hechos hecho de hechos, es decir de números que no mienten.
No es ninguna coincidencia que recientemente os enseñé, o quizá simplemente os acordé, que hay dos tipos de conocimientos asequibles a nosotros, pobres mortales: el conocimiento empírico que es siempre el producto de la experiencia que, siendo la experiencia de los pobres mortales que somos, no es tan seguro, tan indisputable, tan apodíctico como el conocimiento racional, el conocimiento que no deriva desde la experiencia, que no necesita para nada de ella para susistir, ya que es el producto de la razón pura, der reinen Vernünft, como diría Kant, lo que más clara y cabalmente…aclaró el tema. Y los números son el perfecto ejemplo sin hablar de cosas difíciles y metafísicas. Por esto he comparado México con Brasil, que más nos asemeja en cuanto a…todo: civismo por un lado y naturaleza por el otro-de allí a microorganismos y cepas más probablemente parecidas. ¿Cómo se puede explicar esta enorme e importantísima diferencia? Razonemos un poco pues. Lo hice y lo vuelvo a hacer, pues no es un detalle, es quizá la pregunta más importante que se pueda hacer- ¿O no? La explicación más lógica sería que Brasil fuera como 350% más efectivo que México-un disparate, un devaneo absurdo. Así tenemos necesariamente investigar la veracidad de las cifras y, señores míos, no creo haya alguien que pueda decir que Bolsonaro es más honesto y más sincero de AMLO. Conclusión: Todos mienten-y México mucho menos de los demás países. La maldita conclusión siendo que está vaina está berraquísima, parceros-mucho más berraca, o cabrona de lo que dicen, amigos.

En todo el mundo, redondeando, los números son 14 millones infectados contra 600,000 defunciones. Y el porcentaje es de CASI 4%-y lo más interesante de todo es que esta proporción es muy parecida a la de Brasil. Y esto, me temo, nos enfrenta imprescindiblemente con una drástica revisión de mi conclusión antecedente: Grosso modo, es correcto lo que nos dicen las autoridades, AMLO, López-Gatell, et al., es correcto que la media de ocupación hospitalera es del 50%, QUE SÍ HAY MEDIOS, HAY MÉDICOS, HAY… LO QUE SE NECESITA PARA CURARNOS, EL PROBLEMA, EL GRÁNDISIMO PROBLEMA DE ESTE MAGNÍFICO PAÍS ES…LA RAZÓN POR LA CUAL ESTOY ESCRIBIENDO ESTA COLUMNILLA PARA FOMENTAR LA CULTURA-LA FALTA DE LA CUAL ES LA CAUSA DE TODOS LOS MALES DEL PAÍS: Fiasen que aquí se demoró dos meses o más sólo para que la gente ENTIENDA QUE ES LO QUE SE ESTÁ PASANDO: Piensen por ejemplo en el médico de Tres Valles al cual le dieron una “digna cristiana sepultura”, abrazando y besucando un lupanar de Covid-19… Dijeron que había muerto de viejez…Pero el neumólogo dijo que sus pulmones eran como de vidrio-destruidos literalmente por este virus.

La religión es el opio de los pueblos, junta con la ignorancia que es el único mal-dos máximas de dos filósofos dos mil y tres ciento años a parte. Desde Sócrates a Marx. Afortunadamente y como todo, México también mejora, y con él, Tierra Blanca también: Hasta hace poco había empleado de Oxxo sin mascarilla, antier vi con mis ojos que no dejaron comprar nada a alguien que entró sin protección alguna, aquí en el Oxxo de Casas Palenque. El pasado es pasado, no se puede cambiar-lo que se puede hacer, de hecho, LO QUE SE DEBE HACER, ES USAR EL CELEBRO Y DARSE CUENTA QUE TAN POCO CUESTA USAR UN BUEN CUBREBOCAS.