De filosofía y cosas peores

Michael Torresini

 

El director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros-no acuerdo su difícil apellido griego, dijo que México tiene una enorme carga de enfermedades crónicas, sobrepeso, diabetes, obesidad e hipertensión, que causan la mitad de las muertes en el país, esto antes de la epidemia de Covid. Por esta carga de enfermedades crónicas, una enfermedad infecciosa de este tipo, cabrona cómo la del Covid-19, suele complicarse en personas con estas precarias condiciones.

Y obviamente no es ninguna coincidencia que una buena parte de mis notas, a lo largo de la última década, fueron acerca de la alimentación. De hecho, una de las máximas que repetí más seguido fue la del primer médico de nuestra historia, Hipócrates, que repetía seguido “que la comida sea tu medicina y que tu medicina sea tu comida”. He dicho repetidamente que limón y mucho bicarbonato curan el cáncer-pero obviamente acompañado con una dieta sana y alcalina-vaya, fruta y verdura-y no toda la grasa animal que tanto gusta a los mexicanos…

México tiene una enorme carga de enfermedades crónicas, sobrepeso, diabetes, obesidad e hipertensión, que causan la mitad de las muertes en la entidad, esto antes de la epidemia de Covid. Por esto, un patógeno infeccioso de este tipo suele complicarse en personas con estas enfermedades. Por al menos 40 años los mexicanos padecieron de estas condiciones, por lo que yo sepa, y esto tiene que ver con lo que comen y CUANTO. Me acuerdo hace unos años cuando salió en la prensa que México superó a EEUU en cuanto a porcentaje de obesidad-y concluyendo que esta era alrededor del 50%-al que yo agregué: en México, pero no aquí donde creo sea del 70%… Además, México tiene una sobre oferta de productos industriales de bajo valor nutricional y muy alto poder calórico, con exceso de grasas, en azúcares, sal y calorías, son los componentes principales que determinan la mitad de la mortalidad en México y las enfermedades que llevan a la complicación de Covid.

El ensayo ‘Solidarity’, impulsado por el organismo sanitario internacional, va a retomar las investigaciones con el fármaco hidroxicloroquina, después de que la semana pasada se suspendieran temporalmente ante un posible aumento del riesgo. Sobre la base de los datos de mortalidad disponibles, los miembros del comité recomendaron que no hay razones para modificar el protocolo del ensayo. El Grupo Ejecutivo recibió esta recomendación y aprobó la continuación de todas las ramas del ensayo, incluida la hidroxicloroquina. Todo muy incierto, muy vago…

Por mi parte, yo soy un filósofo que se lleva muy bien con nuestra gran amiga la razón y la lógica-así como la física y la geometría que son las dos doctrinas sobre las cuales estriba la quiropráctica-y son partes, o por lo menos corolarios, de la filosofía misma. En cambio, soy bastante tapado con la biología que NO puede ser razonada como la física, que hay que aprender de memoria. Dicho esto como preámbulo, permítanme hablar claro: estoy hasta a la coronilla de escuchar toda clase de opiniones contrastantes acerca de la gran variedad de fármacos estudiados: por un lado aprueban la hidroxicloroquina, y en el mismo tiempo Italia y Bélgica se unieron a Francia en su prohibición.

Así que no tengo otra opción que seguir con lo mío, empezando con acordaos que la salud no es la ausencia de factores patógenos, sino la prevalencia de nuestra defensas naturales sobre de ellos. Así hagan ejercicio, coman fruta y verdura y estarán bien. Por ejemplo, hace un mes se habló mucho del ajo en la hipótesis que pueda prevenir el Coronavirus-antes se dijo que sí, luego que no se pudo confirmar; pero hay una diferencia substancial entre el ajo y esta hidroxicloroquina, que el primer NO tiene ninguna contraindicación-ni siquiera para el bolsillo-y a ciencia cierta.

Ahora, y desde ya un rato, el continente americano sigue siendo el que presenta el mayor número de casos de Covid-19. Es preocupante especialmente la situación en América Central y del Sur, donde muchos países son testigos de epidemias aceleradas.

En cambio, el número de casos del nuevo coronavirus en Europa sigue disminuyendo. De hecho, este jueves se registraron los menores casos notificados en el ‘viejo continente’ desde el 22 de marzo.

La cifra de muertos en el país ha sido un motivo de discusión y polémica ya que no existe certeza si han sido contabilizados en su totalidad. Hace unas semanas medios internacionales informaron que las cifras eran infravaloradas y que los decesos no eran contabilizados si no sucedían en hospitales.

Este jueves los registros de la prestigiosa Universidad Johns Hopkins (que se ha caracterizado por mantener actual el conteo de coronavirus a nivel mundial) mostró que México ocupa el octavo lugar entre países con más muertos y el número 14 en contagios. Este jueves incluso fue el segundo país que más positivos registró con 1,092 de un día para otro después de Brasil (1,349), además fue el sexto con mayor número de contagios también en un periodo de 24 horas con 3,912.

Una investigación elaborada por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), reveló hace dos semanas que actas de defunción registran tres veces más muertes que las informadas por el gobierno de la capital mexicana. En otro reportaje de este jueves el portal español El País señaló que cerca de ocho de cada diez muertos no llegaron a terapia intensiva ni fueron intubados.

La defensa de Hugo López-Gatell afirmó que en México no se ocultan casos de covid-19 ni se busca engañar a la población, pero reconoció que hay un subregistro, porque ningún país en el mundo tiene una contabilidad exacta de los contagios por el virus. La respuesta es que nadie sabe cuántos casos reales hay en su país y esto jamás debe interpretarse como negligencia, afirmó. La defensa de López-Gatell no se hizo esperar: afirmó que en México no se ocultan casos de covid-19 ni se engaña la población. Una declaración algo sofística, pero, vaya, aceptable.