De filosofía y cosas peores

De filosofía y cosas peores

Michael Torresini

Continuando con esta menoría de mentecatos que quieren la destitución del presidente por motivos de salud, para validar su deseo argumentan que, en diciembre de 2013, AMLO sufrió un ataque cardíaco que lo mantuvo en reposo durante semanas. En mi humilde opinión, la de filósofo y de médico, si el presidente tuviera un grave problema cardíaco, ya habría muerto con todo lo que está haciendo y aguantando…Luego, en octubre de 2018, surgieron versiones sobre una intervención a la que se habría sometido el mandatario para que le quemaran nervios en la zona de la nuca para terminar con una dolencia en las cervicales. Aquí mi opinión ya no es sólo una opinión, es una contundente realidad, que contrasta brutalmente con esta volada que te dicen, pues yo no soy cardiólogo, pero sí soy un quiropráctico que estudió dos ciento horas más de un médico-y donde se inventó la quiropráctica, que es parte del seguro social desde medio siglo en Canadá. Lo bueno de mi trabajo es que curo en dos minutos, simplemente realineando las vértebras desplazadas que son la única causa de un sinnúmero de problema: por arriba de lo más común como la ciática, el dolor de talones y rodillas-todo debido al hecho que dos vértebras están tocando, pellizcando u oprimiendo el nervio ciático o el tibial-el más grueso y el más largo que tenemos-o de un brazo que no se puede levantar, o un hombro que duele porque las vértebras cervicales están fuera lugar… Todos problemas estos que yo acabo en minutos, obviamente realineando las vértebras; por arriba de estos casos comunes, últimamente he curado epilepsia ya que la causa no estaba en el celebro como de costumbre, sino, precisamente, en dos (vértebras) cervicales que tocaban los nervios. De esto ya había hablado por ser un caso muy interesante; pero ahora puedo agregar otro que se acaba de pasar: demos un paso atrás, yo estoy aquí por un cañero, Andrés Morán, cuñado del famoso “quiropráctico” de La Victoria que lo dejó en cama con tres hernias discales; fue un tratamiento de más de dos meses, pero dio sus frutos y Andrés lleva diez años estando bien, cultivando su parcela y despachando en la refaccionaria diésel “Sammy”, casi frente a Chedraui en la carretera federal. Su esposa, doña Lolita, tiene una columna normal, que realineé una media docena de veces en los últimos diez años, algo de perfectamente normal. Pero últimamente empezó a padecer de mareos, y las medicinas que le prescribieron sólo se lo quitaban parcial y momentáneamente. Le enderecé las cervicales un par de veces, y le pasó el mareo.
Ahora cumplo con mi promesa y compruebo la “contundente realidad” prometida acerca de una intervención a la que se habría sometido el mandatario para que le quemaran nervios en la zona de la nuca para terminar con una dolencia en las cervicales. Las vértebras no duelen, los huesos no duelen-y si duelen es porque hay minúsculos nervios adentros; pero el puro material óseo no es sensible; quizá la mejor manera para comprobar esto es usar un diente que te duele, pero si te hacen la endodoncia, si le quitan el nervio, ya pierde toda sensibilidad. Las dolencias en las cervicales del mandatario eran debidas a vertebras fuera lugar, y lo único que había que hacer es realinearlas, cosa que cualquier buen quiropráctico hace en unos segundos-sin riesgos ni problemas de ninguna clase. Pero este famoso especialista prefirió quemarles los nervios. ¡¡Increíble!! Y es que así son los médicos, estudian mucha biología y química, tienen un conocimiento envidiable de farmacopea, del cual yo carezco, pero no saben…razonar-o se hacen pendejos para cobrar ingentes honorarios por cirugías totalmente innecesarias, peligrosas y de una estupidez descomunal. Imaginesen ustedes queridos lectores ¡Quemar los nervios que duelen porque dos vértebras los están tocando, en lugar de realinear las vértebras!
En la etapa más crítica de contagio, que se espera sea este 8 de mayo, los estados de Puebla, Veracruz y Morelos deben tomar más precauciones ya que son focos rojos de casos activos de coronavirus, advirtió antier el presidente Andrés Manuel López Obrador, en conferencia matutina en Palacio Nacional. “Viene creciendo en Morelos, Puebla y Veracruz, son los estados donde los especialistas consideran que vienen más casos”, comentó el mandatario.
Esto es triste para nosotros los jarochos, pero lo peor son las incongruencias que estamos viendo en las previsiones nacionales día a día: “¿Cómo es posible que nos digan que en dos días estaremos en pico, cuando la Sheinbaum propone posponer la celebración del Día de la Madre para el 10 de JULIO?” Primero nos dijeron que volveríamos a la normalidad el 19 de abril, luego que el 30 de abril, ahora que el 17 de mayo podría levantarse el confinamiento en 900 municipios con baja incidencia y el resto del país el 1º de junio.
Los datos oficiales en Ciudad de México muestran que, hasta el jueves 7 de mayo, los contagios acumulados de Covid-19 han sido 8,129, mientras que el número de muertes por esta causa ha sido de 696; sin embargo, un reportaje elaborado por The New York Times apunta a que esas cifras podrían ser tres veces mayores. De acuerdo con el diario estadounidense, el gobierno mexicano no ha informado de “cientos, posiblemente miles” de muertes por el nuevo coronavirus en Ciudad de México e incluso ha ignorado a funcionarios que han contado más fallecimientos de los reconocidos públicamente. Los médicos en los hospitales de la capital han dicho al medio que se está ocultando la realidad de la epidemia. En algunas de las instituciones médicas ante la falta de camas, los pacientes yacen en el suelo, mientras otros son enviados a buscar espacio en nosocomios menos preparados. “Muchos mueren en esa búsqueda”, dijeron varios especialistas al periódico. Aquí no estamos hablando de política, ni de opiniones, estamos hablando de la función número uno de la prensa-informar. Al respecto yo ya he definido lo que nos dicen de optimístico, así como he escrito que admiro AMLO-y López-Gatell que sigue las directivas del presidente; pero también he aseverado que admiro más de todos a Claudia Sheinbaum que ya ordenó llamar a cada hospital público en la ciudad para preguntar sobre todas las muertes relacionadas con esta enfermedad.