De filosofía y cosas peores

De filosofía y cosas peores

Michael Torresini

Antier concluí mi artículo con la muy interesante conclusión que los cultos y cívicos países europeos, aunque entre los más golpeados, como Italia, Alemania y España, ya están viendo el otro lado del túnel-y, sin embargo, en el mundo, los casos duplicaron en una semana-obviamente porque los países tercermundistas, los menos cultos y cívicos, se están empeorando todavía. Con la gran moralina de que hagamos un esfuerzo e imitemos a los susodichos países europeos. Pero hoy voy a pormenorizar aseverando que el mismo concepto aplica en el ámbito del País: en la culta CDMX se prevé que el pico sea a mitad mayo-mientras que en Tierra Blanca se habla del final de junio. Y la razón es la mismita-falta de cultura y civismo. La información la saqué desde La Crónica del sábado pasado: en el artículo principal de Ana María Vela que entrevista al neumólogo Amado Ramírez, se lee acerca de la increíble ignorancia de los autóctonos que ni siquiera saben que existe esta pandemia, que creen que sea sólo una gripita…Por esto, y pese al hecho que no estamos nada golpeados como en el Edomex/CDMX, saldremos adelante un mes después…”Sólo hay un bien, el conocimiento, sólo hay un mal, la ignorancia; si piensas que la cultura cueste cara, pregúntate cuánto cuesta la ignorancia”. Esta máxima socrática, que he mencionado varias veces, y que hasta se podría decir que es la mera razón de esta columnilla mía que escribo desde nueve añitos ya, ahora tiene una respuesta más contundente que nunca: la ignorancia cuesta muertes-y padecimientos de todas clase y escala.
Otra victoria de la cultura: En Bruselas, la comunidad internacional ha reunido 7 mil 359 millones de euros (poco más de 8 mil millones de dólares) en donaciones para acelerar la investigación de una vacuna y de tratamiento de la covid-19 en una conferencia de donantes organizada por la Comisión Europea y en la que, sin embargo, no han participado potencias mundiales como Estados Unidos, Rusia, India o Brasil. Lo menciono en este contexto por ser otra prueba que sólo hay un bien, la cultura. Aquí, sin embargo, las cosas se vuelven de mal en peor, y las previsiones para todo el país se han vuelto como y peor de las para Tierra Blanca: hasta unos días nos decían que el pico era entre el 8 y 12 de mayo. Pero ya cambiaron: El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, confirmó este lunes que el pico de casos de covid-19 en México se presentará en junio, el impacto de la enfermedad empezará a descender entre julio y agosto, y en octubre se verá una baja considerable.
Andrés Manuel López Obrador destacó- y yo lo comparto totalmente, que el coronavirus dejó al descubierto “la desatención, por décadas, de las enfermedades crónicas como la hipertensión, la diabetes, la obesidad y los padecimientos renales, acrecentada como consecuencia del consumo de productos alimenticios industrializados denominados “chatarra”, y a la ausencia de educación nutricional, etcétera.
Destacó que “es tiempo de planearnos nuevas formas de convivencia política, económica y social, haciendo a un lado, en definitiva, el enfoque mercantilista, individualista y de poca solidaridad que ha sido predominante en las últimas cuatro décadas. El presidente resaltó que es indispensable fortalecer los sistemas públicos de salud, atender el grave problema de las enfermedades crónicas, evitar el acaparamiento de alimentos, medicamentos y equipos hospitalarios.
“La comprobación y la certeza de que, tanto para individuos como para naciones, el cuidado de la salud ha de ser una tarea colectiva y solidaria; si aplicamos el “sálvese quien pueda”, no se salva nadie, o casi nadie. Somos seres gregarios por naturaleza y todas las personas y todos los pueblos pertenecemos a una misma familia: La Humanidad”. Y aquí, creo que el señor presidente diga lo mejor que haya dicho, quizá lo mejor que un presidente en toda la historia de México haya dicho. Fíjese que suena como mi gran maestro de existencialismo-Martin Heidegger. En esta escuela filosófica, de la cual Heidegger es el exponente más importante, y que en este contexto llamo mi maestro, nos enseñan antes todo que el hombre es inconcebible sin semejantes, pues el hombre ES un semejante que no puede existir en soledad. Los hombres, al igual de los perros, somos seres gregarios; y si es cierto, como lo es, pues lo mejor que se pueda hacer es aceptar este hecho y ver nuestros semejantes en sentido gregario, lo que en práctica conlleva conciencia cívica, tan importante en la muy difícil conjuntura que estamos viviendo.
Últimamente, con su manejo de esta pandemia, la aprobación del presidente se ha subido al 68%. Sin embargo, cientos de internautas revivieron una petición iniciada hace más de un mes en la plataforma Change.org en la que se pide la renuncia del mandatario de México Andrés Manuel López Obrador, ante “los cada vez más recurrentes pensamientos confusos del presidente y evidenciando él mismo su enfermedad mental”. En situaciones como estas se ve de manera contundente la validez del dicho que cada pueblo tiene el gobierno que se merece. No entiendo bien a que se refiere esta bola de burros antropomorfos, quizá al hecho que no acostumbran a presidentes que no roban…Imagínense ustedes si tuviéramos Peña Nieto en esta contingencia-se robaría la lana para los respiradores, lo que ya hizo antes de irse. O Calderón, en sus mítines con los narcos, o su antecesor el burro en botas de cowboy… Por lo menos AMLO está haciendo lo que puede, lo que es humanamente posible. No es su culpa el Covid-19, así como no es su culpa si por lo menos desde cinco sexenios en este País ha reinado la ley del más fuerte, la ley de la jungla-la ley del dios-dinero. Quizá su gran culpa fue la de ser demasiado optimista en sus previsiones de reducción de la criminalidad, y cosas así. Pormenores insignificantes en comparación con el hecho, el muy insólito hecho, que es el ´primer presidente de este País QUE NO ROBA. Quizá por esto lo han clasificado de loco.