De filosofía y cosas peores

Michael Torresini

Spinoza enarboló una regla de vida por medio de la cual los hombres-todo hombre de buena voluntad, pueden evitar virtualmente cualquier problema teniendo “ideas adecuadas”, es decir inteligencia en el sentido más amplio, empezando desde la base latina que por inteligencia entendía el entendimiento claro de todo. Me gustaría continuar a divertirme con lo mío, pero ahora tengo el deber de aplicarlo a la realidad actual-desde la cual me había alejado para…respirar, para tomar aliento, esperando en el entretiempo que la gran vaina de coronavirus siguiera a la baja como hizo durante diez semanas. Pero no fue así, sino todo lo contrario-hasta al punto de que Veracruz puerto se vuelva en ROJO-es decir peor de la CDMX y el Edomex.

Casi todo el estado era en verde, Tierra Blanca incluida, y ya no es así, pues estamos en amarillo. Quizá la tentativa de apertura escolar presencial haya influido en este lamentable resultado, pero más de todo, la causa fue lo que estoy tratando de inculcar en los autóctonos desde una década-la regla más básica de sabiduría por la cual cualquier cosa se hace o no se hace según una hipotética balanza entre los pros y los contras. Con una sola gótica de esta sabiduría, se habría podido continuar en verde y hacia la meta. Usando una mascarilla, aunque sea de las livianitas que cuestan casi nada y ni se sienten, evitando la cercanía de la boca de los demás y lavándose bien las manos.

Repito esto por la enésima vez, aunque me aburra enormemente hacerlo-y lo confieso abiertamente con la esperanza que sirva para algo. Y lo antedicho aplica también a los vacunados, antes todo porque es siempre mejor cuidarse que enfermarse, y luego por todas estas variantes que ya no son una exclusiva de la India u otras áreas remotas de globo. La variante delta del coronavirus causante del COVID-19, detectada primero en la India y presente en más de 70 países, va camino de ser la dominante en el mundo debido a su mayor capacidad de transmisión, advirtió la jefa de científicos de la Organización Mundial de la Salud. Esa variante se está volviendo más prominente en algunas partes y esto es preocupante dada la información que tenemos sobre su transmisibilidad.

Los expertos coincidieron en que la situación de la pandemia aún es muy dinámica y afirmaron que necesitarán más datos de estudios sobre las diferentes vacunas usadas en cada país para poder determinar su eficacia contra estas nuevas cepas. Usaré una vez más los números que no mienten: La variante delta es 60% más transmisible que la alfa (detectada primero en Reino Unido), que a su vez era 50% más contagiosa que la cepa original. El resultado es muy desalentador por lo cual los expertos recordaron que reducir las restricciones de salud pública o declarar una victoria prematura contra la pandemia podría contribuir a la expansión de esta variante. Parece casi que estos expertos vean lo que está pasando aquí, pero por falta de civismo, de conciencia cívica-un deber que cada ciudadano debería sentir hacia los demás y sí mismo.

Pese al descenso global de casos de COVID-19, la OMS alertó que aún sigue habiendo zonas donde la pandemia avanza o se ha estabilizado en cifras muy altas, como Latinoamérica o África, región esta última donde cabe “esperar lo peor” debido al bajo porcentaje de vacunaciones. En África los casos aumentaron 52% la semana pasada, las muertes 32%, y tememos lo peor teniendo en cuenta que sólo 1% de la población africana se ha vacunado hasta ahora”, advirtió hoy el director general OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Ni el problema es tan lejos como nos puede aparentar hablando de África: El presidente de Estados Unidos advirtió que la variante delta del coronavirus hará “mucho daño” en algunas zonas de su país si no avanza pronto la campaña de vacunación, que se ha ralentizado en las últimas semanas. Y si hará mucho daño en EEUU, es probable que haga también en México.

CUIDENSE MUCHO, pues el civismo, la paciencia y la perseverancia son las únicas armas para vencer esta ardua batalla que los hombres de buena voluntad libramos en contras de estos viruses.

El desplome de un tramo de la línea 12 del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro, que dejó 26 muertos y más de 100 heridos, fue provocado por deficiencias en la construcción. Como lo reveló MILENIO en sus ediciones del 21 y 28 de mayo, y del 15 de junio, las principales causales son la deficiencia en soldaduras, agrietamiento y mala calidad de los materiales.