Dan de alta a trillizas de IMSS Orizaba; su mamá tuvo covid

Andrea, madre de las trillizas prematuras, llevaba 10 años intentando embarazarse sin éxito; contrajo covid en el quinto mes de gestación

Por Sergio Ramírez

 

Orizaba, Ver.- Tras algunas complicaciones, las trillizas Aisha y Amaya recibieron el alta tras nacer en la clínica del IMSS de Orizaba el pasado de 27 de septiembre.

Mientras las menores ya se encuentran en casa, Alaia, la otra menor, permanece aún bajo cuidado especiales en la clínica.

Las trillizas presentaron complicaciones debido a que nacieron de manea prematura y a que la madre se contagió de Covid-19 durante la gestación.

De acuerdo con la madre Andrea Tinoco Linares, de 35 años, las pequeñas son el fruto de 10 años intentando embarazarse.

Sin embargo, no todo fue felicidad, pues a los cinco meses de embarazo se enfermó de coronavirus.

La mujer no presentó complicaciones por el Covid-19, aunque presentó un aumento en los niveles de presión arterial.

Por tal motivo, fue internada de urgencia para practicarle una cesárea cuando apenas tenía 28 semanas de embarazo.

Con un minuto de diferencias, Alaia, Aisha y Amaya nacieron el pasado 27 de septiembre en la clínica del IMSS de Orizaba.

Desde el primer momento, Adriana Chisco Bartolo, neonatóloga adscrita al servicio de Pediatría en el Hospital General Regional de Orizaba, se hizo cargo de las niñas.

Según la neonatóloga, los nacimientos que se dan antes de las 37 semanas de gestación se consideran prematuros y, en el caso de las trillizas, a las 28 semanas, prematuras extremas.

“De 28 semanas son considerados prematuros extremos, de 29 a 32 semanas muy prematuro, y de 33 a 37 semanas, prematuro tardío”.


Las trillizas presentaron inmadurez pulmonar y dos de ellas requirieron oxígeno y apoyo ventilatorio durante un período breve.

Además, se les medicaron surfantantes, sustancia que normalmente produce el pulmón para favorecer la oxigenación.

De igual forma, se les hicieron valoraciones neurológicas, oftalmológicas, entre otras, para conocer sus condiciones y darles tratamientos para favorecer su desarrollo.

Para alimentarlas, se extrajo leche materna de la madre y se les dio a través de una sonda conectada directo al estómago, ante la carencia del músculo de la succión.

A partir de la semana 32, se añadieron fortificadores para un mayor aporte calórico.

Con base en declaraciones de la madre, tanto ella como su esposo sintieron temor debido a las condiciones en que se registró el nacimiento de las menores.

Sin embargo, confiaron en el personal del IMSS y hoy, con dos de sus hijas en casa, sólo agradecen a quienes hicieron posible este milagro de vida, mientras esperan a que pronto llegue Alaia.

El 17 de noviembre, Aisha fue dada de alta con un peso de 1.940 kilogramos, 940 gramos más que al nacer.

Un día después se dio de alta a Amaya, con un peso de 1.900 kilogramos, un kilogramo más de lo que pesó al nacer.

Hoy en día sólo Alaia, quien pesó 740 gramos al nacer, permanece en el HGRO bajo el cuidado del equipo de enfermeras, pediatras, neonatólogos y personal de nutrición; a la fecha pesa 1.5 kilogramos.