Cruz Azul y la década de los 70, el comienzo de la gloria

Todo comenzó con un equipo de provincia, que, tras conseguir el Ascenso, rápidamente obtuvo su primera corona en el máximo circuito

La historia y grandeza de Cruz Azul resultan únicas en el futbol mexicano. Desde su ascenso a la Primera División en 1964, el conjunto cementero se convirtió en una de las escuadras con más arraigo entre la afición mexicana. Pero el aliento de una gran afición no hubiera sido posible sin la obtención de títulos, como los que obtuvo entre 1969 y 1980. Toda una década de títulos, hazañas y grandes demostraciones de futbol, hicieron que Cruz Azul se convirtiera en el equipo de moda en México.

Todo comenzó con un equipo de provincia, que, tras conseguir el Ascenso, rápidamente obtuvo su primera corona en el máximo circuito. A su llegada a la capital con un cuadro plagado de jóvenes mexicanos, Cruz Azul desplegó un futbol cien ofensivo, al que se le sumaron extranjeros de la talla de Alberto Quintano, Miguel Marín y Eladio Vera.

De la mano del mítico entrenador Raúl Cárdenas, los celestes arrollaron a sus rivales sin contratiempos y no sólo se adueñaron del Estadio Azteca por encima del América, al que derrotaron cómodamente en la Final de la temporada 71-72, sino que también se apoderaron de la capital.

Antes de eso, Cruz Azul conquistó el torneo México 70 y de ahí se enrachó hasta conseguir un tetracampeonato de Primera División histórico, para dejar en claro que el equipo humilde que nació en Jasso, Hidalgo, contaba con una mística ganadora que hoy en día lo posiciona como uno de los más grandes de México.

Tan grande era el potencial y dominio de aquel equipo sobre sus rivales, que fue bautizado por el legendario cornista Ángel Fernández, como la Máquina cementera, gracias a la generosa cantidad de goles que solían marcar por temporada y por el hambre de triunfo que les caracterizaba.

Pero la década de los 70 no solamente engrandeció la historia de Cruz Azul a nivel local con la obtención de seis títulos de Primera División, pues también llevó al club a la internacionalización, conquistando el área de Concacaf con cuatro campeonatos de Copa de Campeones. Además de una Copa Interamericana.

La Copa y el Campeón de Campeones también fueron parte de la vitrina celeste en los años 70, casi como si hubieran sido un mero trámite para aquel legendario equipo, que se robó los reflectores del futbol mexicano.

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