ACERTIJOS

GILBERTO HAAZ DIEZ

*Los caminos de la vida, a veces son los esperados. Camelot.  

 

UNA TOUR XALAPEÑA

 

Fin de semana de viernes, una tour jalapeña me hizo llegar a esa ciudad que llaman la Atenas veracruzana, por su Universidad y Museos y por su gente culta, que ahora sufren la despiadada Administración de un alcalde de Morena que, solo de verlo irrita, y corren los ciudadanos.  Por eso algunos opinan que a Ricardo Ahued Bardahuil  no la tendrá fácil, porque va representando al peor alcalde de este bello estado de Veracruz, un tal Hipólito. Hice mi tour jalapeña y me fui a recorrer la ciudad. A la entrada, por el cuartel San José, retraté el callejón llamado Jesús te ampare, allí mismo la iglesia de San José; el célebre y muy conocido callejón de Jesús te ampare con su placa y sus casas de tejas y un árbol de jacaranda en flor, como la canción. Comencé mi tour fotográfica y le hice al Fadanelli que todos llevamos dentro. Luego, en el centro pasé a tomar un café a La Casona del Beaterio, allí compré un diario Notiver, en el kiosco de afuera y leí las cosas de Veracruz. Saludé a mi cuate, el mesero Héctor Hernández, homónimo de aquel gran futbolista de Chivas, hacía más de un año que no pisaba esas tierras, allí mismo donde antiguamente los partidos hacían sus conferencias de prensa. Hoy todo eso ha languidecido. Este es un gobierno de ocurrencias y de sinsabores. Aburrido, pues. Pasé al callejón de El Diamante, cuidando la sana distancia y evitando algún contacto, allí proliferan vendedores ambulantes y las artesanías y los bellos cafés jalapeños y hasta gente que hace tatuajes, fijos y temporales. Xalapa es bella, y es la capital. Algún jalapeño de aquellos tiempos, me comentó que ese centro de la ciudad, en la época de alcalde de Manolo Fernández Ávila Camacho, (1986-1988) lo embelleció y también recuerdo cuando hace no mucho tiempo, en su casa en una cena con el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, este lo invitó a ser candidato al gobierno de Veracruz, pero Manolo le dijo que su vida había transcurrido en el PRI, y que ahí se quedaba, después de agradecerle al hombre moral de la izquierda.

 

AUN HAY MAS

 

Visité el Mesón del Alférez, un bello hotel colonial atrás del palacio de gobierno, en la calle Zaragoza, recorrí su entrada, pedí permiso y entré a los bellos cuartos y a su pequeño jardín con una fuente. Hotel emblemático donde me dicen se desayuna riquísimo. Por la tarde, y a la hora de la papa, con el médico Manuel Lila de Arce, ex secretario de Salud de Veracruz en tiempos de Fidel Herrera Beltrán y Joaquín Barragán llegamos al Asadero Cien de Plaza Américas, unos tacos de arrachera, cuidando la sana distancia y los protocolos de salud y una horchata y partir cayendo la tarde hacia Rinconada, de regreso a mi aldea donde se compran y se comen las mejores garnachas del mundo, que Orizaba tiene varios negocios así: Salomé y El Portalito, en plena Calle Real. Las garnachas suelen ser más ricas al otro día, en el recalentado con unos frijolitos aguados que ni mi Rey de España las logra comer así. Enciendo el radio con Pepe Cárdenas en Formula, ahí nos enteramos que el pillo y maloliente Félix Salgado Macedonio, conocido también como Maspedonio, la Comisión de Honor y Justicia de Morena le sacó tarjeta roja, para enojo del presidente y le rompieron el pacto a ese gandalla acosador de mujeres. Por la noche, en la tele un letrero de mujeres llamó mi atención. Era dirigido al presidente AMLO. Decía: “O rompes el pacto o te rompemos la madre”. Léperos.

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