La filosofía es conocimiento hondo, veraz y general. El buen filósofo no se mete en los pormenores antes de ser seguro que el tema principal sea cierto; o, como diría Aristóteles, no se ocupa de los accidentes antes de entender claramente la substancia. A lado, digamos que esta columnilla mía en su conjunto es un curso de filosofía práctica aplicada al periodismo: sugiero que hacer y que no hacer en este o aquel problema y lo ejemplifico con las noticias del día, un buen sistema, creo yo, para aclarar las dificultades del pensamiento filosófico y motivar mis queridos lectores. Querer a alguien significa querer su bien-yo quiero su bien ayudándolos a ser más sabios y finalmente más felices por medio de esta columna. Yo, después haber vivido muy plenamente durante cincuenta años, y en todo el mundo, acabé aquí hace 25 y todo se fue para abajo. Pese a esto y a mis 75 años, estoy muy bien, física y mentalmente; vaya, mens sana in corpore sano. Antes hacía alta cocina francesa e italiana, mi hobby, ahora como…muy bien ya sea para el paladar que la salud. Quizá lo que más he repetido es lo de Hipócrates, que la comida sea tu medicina y viceversa. Sabiduría en todo, en lo que se toca y en lo que no se toca: antes, por lo menos tenía las satisfacciones de mi trabajo de quiropráctico, particularmente cuando entraba un paciente en muletas y salía corriendo en cinco minutos. Ahora mi soledad se ha vuelto total desde abril, desde que me refugié en mi casita Palenque. Y sin embargo no padezco de soledad, o más bien, no padezco de nada.

Todo tiene sus pros y contras, y es precisamente en la ponderada e inteligente valuación de ellos que se basa la sabiduría-ya sea para tomar decisiones, que para juzgar nuestro modus vivendi en el ámbito de nuestra situación. Por ejemplo, claro que prefiero hablar con una persona que con el muro, pero este nunca te sale con las cantaletas de una mujer, además con el muro puedo hablar en cualquier idioma que conozca-y la verdad me hace falta la Europa de mi juventud, particularmente Suiza donde pasaba cada fin de semana y donde casi todos hablan tres o cuatro idiomas. Siempre me ha fascinado vivir en estos países con mucha cultura y un idioma de escasa importancia como las lenguas escandinavas, el holandés, tan parecido al flamenco que se habla en Bélgica, hasta a llegar a Luxemburgo, la tercera nación integrante del Benelux, donde hay que quitar el “casi” de Suiza, ya que todos hablan fluentemente el luxemburgués, el francés y el alemán. Moralina: aceptar lo que hay que aceptar, y modificar para nuestro deleite lo que se puede por medio de la cordura; el hombre por naturaleza propia busca contento, si lo encuentra es satisfecho, y si no lo consigue, lo remplaza con…lo que haya: drogas, comida, chupe, etc.

Y aquí vamos a conectarnos con las noticias para aplicar la sabiduría de la cual estamos hablando. En México, el sobrepeso y la obesidad se han triplicado en las últimas dos décadas, en un país donde el 75,2% de la población adulta sufre de esta otra epidemia, según la última encuesta de Nacional de Salud y Nutrición. El confinamiento y la incertidumbre provocada por la pandemia dejarán huella en la báscula de los mexicanos. Un promedio de 8,5 kilogramos extra y un incremento de los índices de sobrepeso y obesidad, según los expertos e informes consultados, será la factura que pagarán los ciudadanos por estos meses de semáforos rojos, naranjas y amarillo, donde se acumulan las pérdidas, los problemas económicos y el estrés. Y la cosa se vuelve más inaceptable aún si tomamos en consideración que el sobrepeso es una de las comorbilidades que agravian la pandemia que estamos padeciendo desde pasado un año ya. No es que facilite la infección, la hace más cabrona y de difícil curación. La última vez que hablé del tema fue hace unos años, cuando México superó a EEUU y se volvió el primero lugar del mundo.

Así que vamos a aplicar mi método que todo lo cura, para que el confinamiento y la incertidumbre provocada por la pandemia no dejen huellas en la báscula de los mexicanos. Y agrego que simplemente ponderando los pros y los contras de cualquier cosa que hacemos en la vida y escogiendo las acciones aptas para brindarnos la mejor opción, se eliminarán todas las huellas.